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Discos / Snakes & Arrows Live |

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12/05/08 -
Por: Eloy
El
power trío más famoso de Canadá y del mundo, vuelve a hacer de las
suyas, ¿otro disco en vivo de Rush? A ver, sacando cuentas, este
vendría a ser su octavo disco en vivo… para cualquiera, nada nuevo, los
mismos temas, los mismos éxitos, la misma energía, pero cuidado,
cualquier disco en vivo de Rush tiene una estrella especial,
cualquier disco en vivo de Rush es espectacular, cualquier disco
en vivo de Rush siempre tiene algo que encanta y que no se repite
en ningún otro, y “Snakes & Arrows Live” no es la excepción.
Grabado el pasado mes de octubre del 2007,
en Rotterdam, Holanda, el trío canadiense demuestra que están más
vigentes que nunca, con un nuevo álbum que ha obtenido grandes
comentarios y una gira casi mundial que los tiene tocando en todas
partes. Es que los de Toronto están trabajando a mil, pero con la
energía viva. No son unos viejos dinosaurios del rock acabados, que den
lástima, todo lo contrario. Obviamente es un álbum doble (pudiendo ser
triple), ya que la discografía de Rush es tan rica y basta que
tienen para derrochar por cualquier lado, no hay temas desconocidos.
Quizás los menos “aceptados” serían los de su última placa, que todavía
se digiere dentro de la comunidad rushiana del mundo, pero con
varias sorpresas, en el sentido que son composiciones que ya suenan con
historia.
Es difícil encontrar puntos bajos, quizás
temas que podrían haber estado en lugar de otros. Pero que más da, eso
es tan subjetivo y va en el gusto personal, lo importante es que Rush
se actualiza, se carga bastante a su última época del nuevo milenio (“Vapor
Trails” y sobretodo “Snakes & Arrows” con 9 composiciones),
pero así también hay grandes clásicos como "Circumstances"
del “Hemisphere” que si mal no recuerdo, es primera vez que
aparece en un disco en vivo de Rush… igual que "Entre Nous"
del “Permanent Waves” y "A Passage To Bangkok" (“2112”)
que no la hacían desde el “Exit Stage Left” de 1981.
Está claro que tampoco podían estar
ausentes los referentes máximos como Tom Sawyer que cada vez
resulta más hipnótica, como si Geddy Lee se hubiese titulado de
doctor en hipnosis durante todos estos años al cantarla. Es un corte que
no pasa de moda y la gente sabe apreciarlo. Su hit radial "The
Spirit of Radio", la suave "Limelight", "Freewill"
y su himno máximo de los instrumentales, ese que está en el inconciente
colectivo de todos: ‘YYZ’, esta vez más pesado, pero más
lento. ¡Ufff! Qué ganas de haber estado ahí… ¿Pero pará, pero falta
algo? Claro, no lo hemos olvidado al maestro Neil Peart y su
infaltable solo de batería que es un paso obligado en cada producción en
vivo, en esta oportunidad se titula "De Slagwerker" (The
Battle Worker) que viene pegado y seguido a ‘Malignant
Narcissism’ (instrumental de su última placa), el cual termina y
comienza el festín auditivo, renovado con nuevos trucos y jueguitos de
Peart. Con el pasar de los minutos te das cuenta porqué le puso
ese nombre al solo, y en momentos es un mero trabajador martillando con
ritmo.
La magia, el estímulo a la imaginación que
crea Rush es lo que sobresale. El tributo final a los años 40 –ya
clásico en los solos de Peart- es notable, un aplauso cerrado y
merecido. Ahí mismo a descansar el baterista para darle lugar al otro
genio, ese que se ve más simple, por su calidez y cercanía, el casi
humano (porque los otros son dioses), Alex Lifeson encanta con
‘Home’, total creación propia de su último disco también.
Rush en vivo es símbolo de técnica, de magia, de sonido, de pureza,
de una verdadera aventura.
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