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05.06.10
Danzig - Deth Red
Sabaoth |
Por: Eloy Gauna
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Danzig - Deth Red Sabaoth
Fecha: Junio 2010
Sello: AFM
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El Elvis del mal ha
regresado de las profundidades del infierno con un sólo propósito:
darte una patada en los dientes en forma de riffs pesados y
bestiales con "Deth Red Sabaoth". Uniéndose al legendario
Glenn Danzig está Tommy Victor en guitarra, Steve Zing
en bajo y John Kelly en batería.
Desde la apertura
con las notas de "Hammer of the Gods" ya se sabe exactamente
que esperar del disco. Oscuro, meditabundo con pasajes lentos que
llevan a un clímax épico. Esa misma, fue la fórmula de Danzig
durante años. De todas maneras, no quiere decir que Sabaoth
venga sin sorpresas.
Muchos, quizás,
habían perdido la esperanza de recuperar a un Danzig en buena
forma algún día. Este nuevo trabajo, después de seis años de
ausencia, es la respuesta a todas esas plegarias. Un disco robusto
con cataratas de riffs pesados que nos hace recordar, sin lugar a
dudas, las épocas de "How The Gods Kill" y "Danzig 4".
Podría decirse una cruza entre ambos. Incluso, la voz de Danzig
se acerca a registros casi tan potentes como en sus mejores
tiempos.
Entre lo mejor del
disco podría rescatarse la misteriosa "On A Wicked Night"
(primer single), la siniestra "Hammer Of The Gods" y "The
Revengeful". "Ju Ju Bone" es otra delicia -que a muchos
posiblemente le pueda parecer horrenda- así como "Rebel Spirit"
y las "Pyre Of The Souls". El disco se cierra dejándonos
con ganas de más con "Left Hand Rise Above", canción con
cierto aire Black Sabbath/Heaven & Hell.
Siempre es bueno
escuchar a Danzig otra vez, sobre todo con este gran esfuerzo
que es "Deth Red Sabaoth". Quizás no esté a la altura de "Lucifuge"
o el homónimo primer disco, pero Sabaoth te hace sentir
orgulloso de ser un seguidor de Danzig nuevamente.
Ciertamente faltan
días -será lanzado el 22- para que salga a la venta, pero la magia
de Internet hace posible conseguirlo. Por esta razón prematura,
todavía es demasiado pronto para decir si se convertirá en un
clásico del incorregible Danzig, pero desde el vamos es, bastante,
prometedor.
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