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Discos / Megadeth - Endgame |
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07/09/09 - Por: Jordi Zelig Tàrrega |
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Megadeth - Endgame
Fecha: Septiembre 2009
Sello: RoadRunner
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A pesar de que hay mucha gente que
opina que los dos últimos discos de Megadeth hicieron que la
banda volviese a obtener reconocimiento y credibilidad yo soy de los
tipos raros que siguen reivindicando esos denostados “Risk” y
“The World Needs a Hero” y que cree que “United Abominations”
y el “The System Has Failed” son discos de cumplir, algo
impersonales y forzados. Lo que nunca creí es que Megadeth (es
decir, Mustaine, hoy en día) a estas alturas fueran capaces de sacar una
obra tan redonda como esta.
Parece mentira, pero “Endgame”
es de esos discos que te llegan desde la primera escucha, que muchos de
los temas van para clásicos y que, sobretodo, te convencen de que el
nombre de Megadeth puede seguir dándonos muchas, muchísimas
alegrías. Hay un claro guiño e inspiración general en el “Rust In
Peace”, pero también algo de sabor del “World Needs a Hero” y
se sigue la línea trazada de sus anteriores entregas, sólo que esta vez
con grandes resultados.
Es imposible no escuchar “1320”
y no esbozar una sonrisa, más que nada porque es un tema absolutamente
inspirado en “Hangar 18”, de hecho el acelerón final es
prácticamente el mismo, sólo que esta vez no necesita de llevar un
título tan excesivamente obvio como “Return to the Hangar”. Los
estribillos brillantes y deudores del “Youthanasia” son varios y
cortes como “Bodies Left Behind” van a ser los favoritos de
muchos de sus seguidores más veteranos. En este tema el trabajo de
guitarras se inspira algo en la brillante “She Wolf” y es que
repito , las guitarras de Mustaine y Chris Broderick son
absolutamente killers y espectaculares.
“The Hardest Part of Letting Go (Sealed
with a Kiss)” es la gran maravilla del compacto. Inicio templado con
la voz de Mustaine brillando como debe y con muchas
reminiscencias de los cortes buenos de ese “The World Needs a Hero”.
Otra demostración de que los Megadeth actuales tienen mucho que
ofrecer y otro clásico al canto. Puedo asegurar que este corte vivirá
muchos años en los setlists de la banda. Otro riff que va para clásico
es “Bite the Hand that Feeds”, guitarras incesantes y cortantes y
otro estribillo de lujo.
La producción de Andy Sneap es
soberbia, contundencia, melodía, temas bien construidos y sobretodo, el
toque que siempre tiene que poseer Megadeth; ese signo de calidad
y distinción que les hace ser ellos y que ha quedado algo diluido en sus
cuatro últimas obras. La intro con el solo de guitarra avisa claramente
sobre como irán los tiros y uno empieza a salivar cual perro de Pavlov.
Esta breve pero enorme instrumental que navega a golpe de solos deriva
hacia “This Day We Fight”, tema deudor de “Rust in Peace”,
plagado de solos y con un estribillo marca de la casa y una línea vocal
espectacular. Suena como si hubieran grabado lo que queríamos y
necesitábamos.
Cabe destacar especialmente “44
Minutes”, medio tiempo exquisito con un deje a lo “Countdown to
Extinction” aunque con otro poco del “Cryptic Writings”. Y es
que es emocionante volver a oír al grupo plenamente inspirado. Atención
al trabajado riff y a la contundencia de la base rítmica, que vuelve a
sonar como en los tiempos de Menza y Ellefson. “Head
Crusher” es una andanada adrenalínica, un puñetazo sobre la mesa y
un tema 100% thrash deudor de sus primeras obras. Es evidente que en sus
próximos shows va a ser uno de los grandes momentos del show. A la
altura de los clásicos.
El disco es definitivamente un
reencuentro con Megadeth, un retorno al Hangar de la inspiración,
y eso es algo que muchos ya dábamos por imposible. Mustaine sigue
con capacidad de firmar temas para el recuerdo a pesar de que muchos le
viéramos con una banda de mercenarios y en una decadencia compositiva
preocupante. Mustaine ha vuelto al Hangar de la inspiración, muy
probablemente sea el disco del año.
Via: MetalCircus
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